viernes, 12 de octubre de 2012

LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO


La bicicleta, ¡que gran invento!. ¿Quién no ha disfrutando montando en bicicleta  alguna vez en su vida? Para mí como para muchos, la bici era un sueño. Era el “novamás”. Velocidad, libertad y aventura: los Bicivoladores, los Goonies, E.T. Una bici lo era todo. Yo al tener hermano mayor, lógicamente fui heredando las suyas. Una vez veraneando en Málaga cuando aún no alcanzaba los 9 años, tuve un pequeño accidente mientras conducía mi bici de “segunda mano” que por supuesto tenía los frenos gastados, y fui atropellado por un Seat Panda pilotado por la señora Pink, una alemana de la urbanización. 

De aquel accidente, lo que más vívidamente recuerdo fueron aquellos segundos en los que la rueda trasera izquierda me pasó por encima de la pierna y sobre todo los minutos posteriores cuando sangrando como un cochino y siendo recogido por los vecinos para trasladarme al hospital, escuchaba de fondo la voz de mi hermano mayor diciendo que no me hicieran caso, que era un quejica . 

No me pasó nada grave, excepto que para mí terminó el verano tres semanas antes de tiempo con la pata en alto y sobre todo el hecho de que se levantara sobre mí la prohibición perpetua para montar en vehículos de dos ruedas. Hasta que mis padres perdieron la custodia con mi mayoría de edad... 

Durante la carrera en Córdoba, comencé a moverme con la bici de carreras de mi viejo amigo Fofo. Recuerdo aquellas noches de primavera pedaleando hacia la piscina de Vista Alegre donde solía nadar. Volví a sentir esa sensación de libertad que ya casi no recordaba. Volví a sentir aquella magia.

Cuando empecé a trabajar me compré mi primera bicicleta. Y es que pocas cosas me provocan tanto placer como desplazarme con una bici por ejemplo por Sevilla, gracias a ese maravilloso carril que hace que la ciudad tenga ahora para mí un aliciente más. Porque si bien es cierto que me gusta hacer deporte con la bici, lo que realmente me apasiona es poder desplazarme por una ciudad utilizando la fuerza motriz de mis piernas, sin necesidad de coger el coche, sin contaminar, disfrutando de la ciudad y encima haciendo ejercicio al mismo tiempo. 

¡Pero no somos Holanda ni Alemania!, dicen algunos iluminados. "Aquí hace muchísimo calor". Además el carril bici quita aparcamientos y no lo utilizará nadie. Los “talibanes” de las bicicletas (llegué a escuchar una vez en la radio) golpean al pasar a los coches que están aparcados en mitad del carril. 

Estoy de acuerdo con ellos en que no somos Holanda ni Alemania. Pero no lo somos, no por el clima ni por las infraestructuras. La diferencia estriba fundamentalmente en los individuos que argumentan esas estupideces. Están aquí y no allí. Por eso no somos Holanda. 
En los Países Bajos llueve un día sí y otro también, pero el problema es que aquí hace mucho sol. En Sevilla la masa conservadora auguraba un fracaso absoluto del carril bici. Su construcción eliminó 700 aparcamientos. Hoy y aunque al actual ayuntamiento le pese, hay más de 120.000 socios del sistema de alquiler de bicicletas, con una media de 68.000 usuarios diarios que en mayor o menor medida prescinden del coche.  Pocas infraestructuras cuestan tan poco y son tan rentables económica y medioambientalmente.

Sin  embargo a algunos les parece que el ciclista es un problema en nuestra sociedad.  Debe de ser así, cuando el Ministro del Interior anunció hace pocas semanas un estrechamiento del cerco a los ciclistas urbanos. Podía haber anunciado un plan para la construcción de carriles bici y el fomento del uso de la bicicleta pero no fue así. Anunció que va a impulsar una campaña para perseguir y multar con dureza  a aquellos que circulen por las aceras y a los que lo hagan sin casco incluso por los carriles bici.

¿Qué está pasando en este maldito país cuando el ministro del interior en persona anuncia esto con la que está cayendo? 

¿Es que acaso no tienen bastante con empobrecer  a la población, con desmantelar todo lo público hasta hacerlo marginal, con precarizar el trabajo y fomentar la emigración masiva de profesionales cualificados, con controlar la televisión pública expulsando a los periodistas independientes y con cercenar los derechos fundamentales de los ciudadanos como el de la manifestación? No. No es suficiente. Ahora van a por tí  “cicloturista” pordiosero, que vas sin casco por un carril bici a 20 km/ hora.

¿Pues sabéis lo que le digo yo al ministro? Que  el casco me lo pondré porque quiero. Que mientras no existan carriles bici circularé por la acera. Y que si veo su coche en mitad del carril bici, pasaré por encima. 

Y es que ya me estoy hartando de tanto fascistocatetoide. ¡El Alcalde de Granada ha llegado a decir que el problema del tráfico en la ciudad lo generaban las bicicletas! ¿Se puede ser más vil? Por eso implantó algo tan esperpéntico como el carril Bici-Bus, único en el mundo. Un asqueroso insulto a la inteligencia. ¿Qué será lo siguiente? ¿Un parque infantil en la mediana de la autovía? 

Realmente no creo que sean tan estúpidos, sino simplemente personas detestables.

Podrán enviarnos a sus violentos “perros” antidisturbios, que por supuesto no irán debidamente identificados. Podrán cambiar las leyes para que sentarse en el suelo sea considerado delito por resistencia contra la autoridad; para que convocar protestas por las redes sociales pueda ser penado con cárcel; para limitar la libertad de expresión y las  manifestaciones; para controlar los medios de comunicación “públicos”. Incluso para perseguir a los malvados ciclistas urbanos.
Pero lo que todavía no han entendido es que finalmente no podrán con nosotros porque ya los conocemos y no les tenemos miedo. Son farsantes, malhechores vestidos de traje. Fascistas de la peor calaña.

Porque me atrevo a decir, sin importarme lo más mínimo quién se sienta aludido, que hay que ser despreciable para criticar y hostigar a los que usamos la bicicleta. Porque despreciable es siempre ensañarse con el débil. 


miércoles, 8 de agosto de 2012

CALLEJÓN SIN SALIDA


No me considero un hombre de costumbres aunque he de reconocer unas cuantas, entre ellas la siesta y mi peluquero. Sí, desde muy pequeñito descubrí que la siesta me permitía afrontar “como nuevo” la segunda parte del día. Fue en la misma época cuando mi madre me llevó por primera vez a un peluquero nuevo en el barrio. No era ni mejor ni peor que otros, o al menos mi madre no lo sabía, pero sí era el que pillaba más cerca de casa. Desde entonces, hace ya más de 25 años, son pocas las veces que le fui infiel. Recuerdo sólo unas cuantas y por “extrema necesidad” como durante mi rotación en Nueva York donde me lo corté yo mismo a tijera. Cualquier explicación que os pueda dar sería poco convincente. El caso es que siempre confié en el excelso conocimiento que mi peluquero tenía de las dos bahías lampiñas de mi cuero cabelludo…

Estando la última vez en mi visita periódica, entró en la peluquería un muchacho con corbata y chaqueta que trataba infructuosamente de ir bien arreglado (algo que nos pasa a los que no usamos habitualmente tales prendas) y tras presentarse le preguntó a mi peluquero que de qué compañía telefónica era. Él, queriéndose anticipar a la exposición comercial, le dijo que no estaba interesado en cambiar de compañía, para que no perdiera su tiempo. El muchacho le contestó con una sonrisa fanfarrona, que en ningún modo pretendía hacerle cambiar de compañía sino actualizarle la factura para que pagase menos. “No se equivoque. Sólo quiero actualizarle la factura para que pague menos, nada más”. Yo, que como sabéis suelo meterme donde no me llaman, le pregunté que de qué compañía era, a lo que él me contestó algo que me pareció super gracioso. “De ninguna en particular. Soy de todas las compañías” . No pude evitar reírme pues no todos los días te dicen algo tan gracioso con una cara tan seria. En fin, finalmente mi peluquero lo despachó con educación. Aún no me puedo creer que no aceptase que le actualizasen la factura para pagar menos. Siempre pensé que era un tipo raro…

En el fondo, lo que allí pasó es una triste consecuencia de la situación actual. Ante la falta de oportunidades, la gente joven desesperada busca soluciones desesperadas. La gran película Nueve Reinas donde actúa Ricardo Darín, muestra muy bien cómo en épocas de profunda crisis afloran los timadores. Allí en Argentina, durante el corralito. Aquí es cuestión de tiempo.

Los jóvenes con formación universitaria, tampoco es que lo tengan mucho mejor. Y no sólo ocurre con los ingenieros. En el caso de la Sanidad, el éxodo ya es una realidad.
Actualmente se estima que hay casi 2.500 médicos en el paro (sin contar los miles que ya se han ido). Un gran porcentaje del resto tienen un contrato precario que les hacen renovar semana a semana o mes a mes, a veces cobrando un 60% del sueldo trabajando un 100%. Se prevé que en varios años habrá 10.000 médicos parados en España. El Gobierno con sus planes de destrucción masiva de empleo, nos está obligando a emigrar a otros países, donde de momento te reciben con los brazos abiertos, claro (se estima que cada médico formado le cuesta al Estado 200.000 euros, no revirtiendo por tanto esa inversión en nuestro país).

¿Pero qué podemos esperar de unos gobernantes de esta calaña? Rezan los cartones de algunos mendigos “Pedir es triste, pero más triste es robar”. Hay algo mucho peor, y es mentir. Hoy recibí un vídeo en el que se evidencia la mentira sistemática y el desprecio hacia el ciudadano por parte del Gobierno . Cuando lo vi, la verdad es que no me sorprendió en absoluto pues día a día lo he ido escuchando todo. Pero he de reconocer que tengo una enorme curiosidad por saber qué piensan al ver el vídeo aquellos acérrimos que aún hoy, visto lo visto, los volverían a votar...¡Qué inocente soy! Si los ciudadanos de este país analizasen libre y racionalmente sus decisiones, no nos encontraríamos en este punto...



Ayer también leí una noticia cuando menos sorprendente. El Alcalde de Marinaleda y diputado autonómico por Sevilla, Sánchez Gordillo, junto con un grupo de jornaleros expropia carros de compra en Mercadona repletos de alimentos para entregárselos a los que no tienen nada.


Sigo pensando que hay otra forma. Existe otro camino. Pero tenemos que tomarlo todos juntos con firmeza y valentía. Quizás la noticia anterior nos parezca cómica, pero cuidado porque en distintos niveles, no lo veo tan improbable. Ahora por ejemplo nuestro Gobierno en una nueva actitud xenófoba quiere castigar a los inmigrantes irregulares no dispensándole medicamentos ni asistencia sanitaria, tratando de engañar a la población diciéndole que ellos son los responsables del déficit del sistema. Siempre actúan igual antes de aplicar una medida contra un colectivo. Primero lo desprestigian y luego van a por ellos. Lo hemos visto recientemente con los funcionarios. No sé si sabéis que hay muchas organizaciones que están tratando de negociar con el Gobierno para que no aplique esas medidas. De momento este Gobierno Anti-personas pretende imponerles el pago de entre 700 y 1400 euros al año para poder ser atendidos. De paso les invita amablemente a largarse de este pais.
Pues bien, si la cosa se lleva al extremo, no descarto que los profesionales sanitarios bajemos a la Farmacia del Hospital y “expropiemos” los medicamentos que necesitan esos seres humanos a los que algunos despreciables gusta llamar ilegales (“Ningún ser humano es ilegal” como rezaba aquel graffiti anónimo). De momento, nos estamos acogiendo a la objeción de conciencia:


Todos los que trabajamos en la Sanidad sabemos que todo esto es una auténtica falacia. Que los inmigrantes “sin papeles” a penas utilizan los recursos del sistema. Sin embargo es fácil engañar a la Sociedad mediante la manipulación de los medios. A partir de ahora, también en RTVE. De un plumazo, en Agosto y con alevosía, están llevando a cabo su limpieza “étnica”.
Como bien me decía mi amigo Bolo, la Derecha teme mucho a los libre pensadores. A las personas que tienen filiación con algún partido político, es fácil destruirlos sin necesidad casi de argumentar. Lo hacen desde todos los partidos. Sin embargo los críticos e independientes son un verdadero quebradero de cabeza para ellos. Lo más fácil (y más cobarde por otro lado) es echarlos. Las cabezas de Ana Pastor, Toni Garrido, Xabier Fortes (noche de 24horas) y Juan Ramón Lucas ya ruedan por Madrid… Pero no os preocupéis. Ya están aquí de nuevo, los hombres de “Urdaci”.



Así pues, veremos cómo se suceden los acontecimientos. Dependerá de nosotros. Espero que sepamos reaccionar a tiempo antes de tener que dedicarnos a asaltar la farmacia del hospital, actualizar facturas telefónicas o expropiar carros del Mercadona. Aunque si no nos dejan otra salida, estará justificado ¿no? Al fin y al cabo ellos están expropiando nuestro futuro.

viernes, 3 de agosto de 2012

¡SILVERIUS, DAME ARGO!


Silverius es autónomo y omnipotente. Pero no es benevolente. No perdona.
Hazle caso a sus recomendaciones. Silverius no amenaza en balde. Si Silverius te ofrece trabajo, cógelo sea cual sea.
No debes jamás negar a Silverius. Tu futuro y el pan de tus hijos dependen de su voluntad.
Cuando Silverius actúa, puede parecer que lo hace con arbitrariedad pero no es así. Siempre hay algún motivo. Prebendas, amistad o simple simpatía, pero nunca casualidad. Por eso has de llevarte bien con él.
Silverius a veces utiliza palabras mundanas para que le podamos entender mejor Y como me harte, me pongo a llamar a quien me salga de la po***”.
Porque la Bolsa Única no tiene competencias en el reino de Silverius. Una ley ancestral le otorga privilegios en sus dominios.

Por eso de todos es sabido que lo mejor para trabajar en el Distrito no es estar bien situado en la Bolsa Única sino tener bien informado a Silverius. No viene mal pasarse de vez en cuando para ver que ofrece (ya sabíais que en nuestra profesión había que actualizarse).

En fin, gracias por estar ahí Silverius.

lunes, 2 de julio de 2012

TRANQUILO MAJETE



“ Imagínate que  tu padre va al hospital con algo chungo y le dicen que no hay camas o que la lista de espera para operarle es de 6 meses. ¿Es para pegarle una paliza al médico o no?" "Yo lo reviento" Contestaba otro de los tres señores a los que hoy en el parque no pude evitar escuchar mientras hablaban de los recortes en Sanidad... Curiosa interpretación de la situación y de sus responsables...

Está claro que algo extraño está pasando en este país. Sin duda es un gran mérito del Gobierno. Debe ser difícil mentir descaradamente haciendo justo lo contrario de lo que dijeron, pero debe ser aún más difícil conseguir que apenas haya ninguna respuesta contundente en la calle. Aunque en pocos meses están desmantelando el estado del bienestar, sólo han perdido dos puntos en intención de voto. Tendremos que darles la enhorabuena. Me quito el sombrero.
 No obstante, la ingenuidad colectiva tendrá un límite. Cada vez son más los  familiares y amigos a mi alrededor a los que se les está volviendo en contra el Boomerang Rajoy. Ahora están sufriendo las reformas y recortes que hasta hoy justificaban. Ahora la Reforma Laboral no es una entelequia. Es que te echan a tu maldita casa con menos de la mitad de la indemnización. Es que te trasladan a Barcelona de un día para otro o te vas a la calle. Puede ser la diferencia entre tener y tener... que pedir.

Respecto a la Sanidad y por lo que me toca, pienso que  es tan grave lo que está pasando que realmente no tengo palabras para describirlo. Sólo un aviso para navegantes. Estáis asistiendo a los últimos días de la Sanidad Pública tal y como la habéis conocido. Por si queréis ir haciendo fotillos o guardaros algún recuerdo...

Amigos el futuro es nuestro. Tenemos la sartén por el mango. Somos más. Somos el Pueblo.  No dejemos que nos siga engañando la clase política farsante que ocupa el Parlamento. No esperemos un milagro ni un 15M organizado, no esperemos que “no me toque a mí”.  Porque será tarde. Indignémonos, luchemos por lo que es nuestro, convenzamos a nuestro entorno y exijamos soluciones justas. Llegados a este punto, la resistencia pasiva y la desobediencia civil  pueden ser instrumentos interesantes contra los abusos de poder que estamos sufriendo.

Por cierto que el otro día escuchando las cifras del paro, me vino a la cabeza de repente la canción “Tranquilo Majete” de Celtas Cortos.  Se la quería dedicar a todos aquellos a los que les parece que la cosa no es para tanto, que no va con ellos  y a los que no piensan  mover un dedo. A todos ellos les digo “Tranquilo, no te pongas nervioso, tranquilo. Tranquilo majete en tu sillón”.


TRANQUILO MAJETE (CELTAS CORTOS. Año 1993)
Si en la tierra de los croatas
a hostia limpia está el mogollón
Si en Somalia mueren como ratas
como ves en televisión

Si en España el aumento del paro
ya va por el tercer millón
y si el campo se va a la mierda
y el poder huele a corrupción

Tranquilo! no te pongas nervioso, tranquilo
tranquilo majete en tu sillón
tranquilo majete en tu sillón

Si hoy el SIDA es un primo-hermano
que hace muy lujoso el amor
si la mili acaba con todos
y es delito LA INSUMISIÓN !!

Si en Latinoamérica matan
a los indios sin compasión
si Amazonas estira la pata
y si aumenta la polución

Tranquilo! no te pongas nervioso, tranquilo
tranquilo majete en tu sillón,
tranquilo majete en tu sillón

Si estudiar vale para poco
al buscar tu colocación
si los bares los cierran pronto
porque hay que ser euroP2


Si para alquilar una casa
tienes que empeñar un riñón
si no hay parques ni carril bici
y solo hay contaminación

Tranquilo! no te pongas nervioso, tranquilo
tranquilo majete en tu sillón,
tranquilo majete en tu sillón.


viernes, 22 de junio de 2012

LAS GAMBITAS DE HUELVA Y EL SENTIMIENTO ANDALUZ


Últimamente mientras volvía a casa desde el trabajo, he tenido la oportunidad de escuchar en algunas cadenas de radio, varios programas en los que se ensalzan los valores de los Andaluces. Podéis imaginar la cantidad de tópicos a nuestro favor que se dicen en el ratito que dura el programa. Cada vez llevan a un personaje conocido nacido en Andalucía, que habla de las virtudes de los habitantes de esta comunidad y al que le preguntan estupideces del tipo ¿Por qué somos diferentes los Andaluces?
La última vez, el entrevistado en cuestión, hablaba de la importancia de la identidad de los Andaluces ya que sin identidad común, no éramos nada individualmente según decía. No podíamos realizarnos como personas. Siempre que lo escucho, “sueño” que por un momento soy yo el personaje famoso al que están entrevistando en directo para poder expresarles lo que siento por ser andaluz. Sería mi minuto de gloria.

Los nacionalismos y regionalismos, origen de tanto mal en nuestros días y a lo largo de la historia de la humanidad, no sólo no son necesarios sino que son absurdos. Cada vez que me lo planteo me pongo un ejemplo sencillo que debería desanimar a cualquiera. Pienso en qué cosas tengo en común con mucha de la gente que me rodea de mi pais, ciudad o comunidad y llego a la conclusión de que no tengo nada en común por lo que luchar junto a muchos de ellos. Al contrario, tengo muchos motivos por las que me alejaría de ellos acercándome por mis ideas a gentes de otras naciones o lugares. Es por eso que a diferencia de lo que decía aquel contertulio, pienso que los nacionalismos y regionalismos son los que nos alienan, haciendo que dejemos de pensar por nosotros mismos para pensar como uno sólo.

Los localismos siendo parte de lo mismo, son mucho más graciosos, pues llevan al extremo la necesidad que tienen algunos individuos de sentirse diferentes del resto, aunque se estén convirtiendo con ello en iguales a todos los de su grupo. Las situaciones pueden derivar hasta el esperpento como le ocurrió a un viejo amigo. Él, cómo muchos otros por estas tierras, no se sentía nada identificado con Andalucía y el sentimiento Andaluz, acaparado y caricaturizado en gran medida por sevillanos en la televisión pública desde hace décadas... No. Él se sentía primero jiennense y después español. Un día alguien le preguntó en un viaje por el Norte de España que de dónde era y al contestarle que de Jaén, espetó “¡¡Ah, qué bien, Andaluz!”. Él en tono serio le corrigió: “No, Andaluz no. De Jaén”. Por supuesto, el chico no entendió nada y pensaría que tenía que repasar geografía.
En otra ocasión llegó a mis oídos la existencia de una plataforma (ahora partido político) por Andalucía Oriental. Excitado por haber encontrado algo que entusiasmaría a mi viejo amigo, se lo comenté la siguiente vez que lo vi. Cual fue mi sorpresa cuando al escuchar las 3 capitales que integraban el proyecto de Secesión, exclamó iracundo “¿¿¿¿Granada???? Ni hablar. La nueva comunidad autónoma la deberían formar Jaén, Almería y Murcia". No puedo parar de reír cuando pienso en Murcia...
Dejemos ya de copiar lo peor de los nacionalismos a los que tanto criticamos. Dejemos de inventarnos una identidad. Dejemos ya de sentirnos diferentes, especiales. “Spain is diferent”, el macho ibérico, la furia española.

Cuanto más especiales nos creemos, más estúpidos somos y más el ridículo hacemos.

Aún recuerdo de mi estancia en Sevilla, cuando aquel enfermero me narraba emocionado y orgulloso cómo para la final de la copa de la UEFA que disputó el Sevilla, los compartimentos del avión iban cargados de comida y cajas de cerveza Cruzcampo. "¿¿¿Os llevabais cerveza desde España a Eindhoven, Alemania???"  le pregunté incrédulo. Algo desconcertado por mi pregunta me contestó: “Mi arma, ¿acaso hay algo mejor que estar allí en una plasita de Eindhoven tomándote un botellín de Cruhcampo con unas gambitas de Huerva?"

martes, 10 de abril de 2012

ÉRASE UNA VEZ UN SINDICALISTA


28 de Marzo de 2012.

            Son sorprendentes los acontecimientos que pueden sucederse delante de tus ojos tras hurgar un poco en las corruptelas de un país "desarrollado" como el nuestro. Tras conocer algunos de los hechos que relaté en "Miedo", un amigo mío que sé que preferirá mantenerse en el anonimato, decidió salirse del sindicato Médico en el que estaba afiliado, al comprobar que no ayudaron lo más mínimo a mi mujer por el hecho de no estar sindicada. De hecho el sindicalista en cuestión, llamémosle X ( al que por cierto di mi voto en las pasadas elecciones sindicales), siempre que le pedía ayuda me preguntaba si estábamos sindicados, para tras escuchar mi habitual respuesta negativa, suspirar teatralmente y esgrimir un "cachis, entonces va a ser difícil...". Tras soportar el tercer importuno de este tipo, decidimos denunciar nosotros solos, sin ayuda de nadie.
           Mi amigo, una persona honesta y con principios y  por cierto de ideas políticas muy diferentes a las mías, le comunicó al sindicato su intención de borrarse por tales motivos. Tras ese momento y sin duda ante el temor de un efecto dominó entre otros compañeros del hospital  que hiciera peligrar la futura continuidad del sindicalista, ambos recibimos por separado la visita del señor X y de un "pez gordo" del sindicato provincial. No detallaré los términos exactos de las conversaciones por ser lamentables. Lo más grave no es que intentaran "comprar" nuestro silencio. Lo más grave es descubrir que al parecer el Sindicato puede hacer que mi mujer trabaje dónde ella quiera, y que mi amigo pueda disponer de un buen puñado de horas libres sindicales al mes, para su disfrute personal. Hasta ahora, había recibido las amenazas de acomplejados poderosos de la administración. Ahora los sindicatos, cómplices de la misma, nos trataban de sobornar sin mayor reparo con el fin de mantener su Statu quo.

            Los Sindicatos son un instrumento fundamental en los países democráticos, pero este tipo de situaciones son inadmisibles. Estos individuos como el señor X, no son más que parásitos, cuyo único fin es la perpetuación de su vagancia a costa del dinero público. X, probablemente sea el médico que más gane del hospital, pues se dedicó a hacer más de 10 guardias al mes durante los últimos meses previos a "liberarse", ya que su sueldo sería en base a ese periodo. Sin embargo no hace absolutamente nada. Aún recuerdo su constante omnipresencia las dos semanas previas a las elecciones sindicales persiguiéndonos literalmente hasta el wáter, para que le asegurásemos el voto. ¿Qué porcentaje de sindicalistas actúan de modo similar? Probablemente sea muy alto. Esos individuos son los que ensucian la labor de los Sindicatos. Son los que justifican la mala prensa y desconfianza de los ciudadanos. Y de esto se aprovechan los medios de comunicación de Derechas.  Está en nuestras manos pues, señalarlos públicamente, no votarlos y echarlos del sistema, pues son un lastre para la sociedad.

            No puedo dejar de pensar  en Mario Cardona, sindicalista y defensor de los DDHH en Colombia, cuando aquella vez que le invitamos en Amnistía Internacional Jaén a dar una conferencia, nos contó que en lo que iba de año habían asesinado a 19 sindicalistas compañeros suyos. Asesinados simplemente por luchar por la  Defensa de los Derechos Sociales en sus comunidades. Ojalá Mario nunca llegue a conocer a muchos de los de aquí, pues a mí me daría vergüenza ajena, pero él, se moriría de pena.

            Mañana es el día de la Huelga General. Yo por supuesto iré a la huelga. No porque lo diga Toxo o  Méndez sino porque estoy convencido de que la Reforma Laboral es injusta, y de que supone el mayor retroceso de la Democracia en materia laboral. Sí. Me la he leído entera. Si no os la queréis leer, sólo escuchad el ruido. ¿Lo oís? Sí, son palmas. Son las palmas que los empresarios hacen  con las orejas desde que fue aprobada. Pienso que es triste que la gente esté asumiendo todos los recortes en sus derechos por un delito que han cometido otros. Nos están engañando. Timando más bien, pues se mofan de nosotros.
Mañana muchos de vosotros no iréis a la huelga. Algunos no lo haréis pues estáis convencidos de que la Reforma es necesaria y estáis dispuestos a pagar la cuenta de "otros". A esos, no tengo nada que decirles pues serán consecuentes y eso es algo que valoro. Espero que no tengan problemas para ejercer su derecho al trabajo por culpa de algún piquete estúpido. Otros no irán por miedo a represalias o coacción de sus jefes o empresas, y a ellos les recomiendo que vuelvan a leer mi carta anterior "Miedo". Por último, están aquellos que jamás han luchado por nada pero que siempre se benefician de lo que otros consiguen.  No son diferentes al señor X ni a tantos otros. Porque seguro que muchos de ellos han sido padres y se acogieron al permiso de paternidad. O madres y disfrutaron de 4 meses de maternidad y probablemente del permiso de lactancia. O disfrutan anualmente de vacaciones remuneradas. Sólo recordarles que no siempre fue así. Un día alguien luchó por conseguir esos derechos que ahora disfrutan sin dudarlo. No obstante no deben preocuparse, pues esta vez de nuevo, algunos vamos a luchar también por sus derechos...

Salud y suerte a todos mañana.



MIEDO


11 de Marzo de 2012.

            Era el verano de 1998 habiendo finalizado el tercer curso de Medicina. Bata blanca, vaqueros azules y flamante fonendo marca Littmann al cuello. Decidí hacer prácticas voluntarias en el hospital de Jaén para tomar contacto con la práctica clínica. Yo no tenía familiares ni conocidos médicos como otros compañeros, por lo que mi estancia allí dependía de que algún internista me quisiese acoger para acompañarle durante unas semanas. Recuerdo el momento en que me presenté a un grupo de médicos que salían de una sesión clínica, y les transmití mis intenciones. Tras hacerlo, entendí cómo se debe sentir  aquel que pide en la calle y nota cómo los viandantes le sortean. Me quedé plantado en el pasillo, tratando de asimilar que mi aventura de prácticas al menos en aquel hospital, había terminado sin ni siquiera haberse iniciado. Pero cuando salía de la planta, alguien que observaba la escena desde la distancia y al que probablemente di lástima, me llamó desde lo lejos animándome a pegarme a él. Era un residente de último año de Medicina Interna. Su nombre,  Antonio Martín. Nunca olvidaré aquel momento ni a aquella persona, que a la larga marcaría mi vida profesional cómo ningún otro profesor ni médico haría en los posteriores años. Y es que a parte de lo mucho que me enseñó de Medicina, me dijo algo que influyó en mi posterior devenir. “Cuando seas residente, habrá muchos adjuntos (médicos no residentes) que te faltarán al respeto, te humillarán y te tratarán cómo si fueses la mayor escoria del hospital. Ten presente cuando eso ocurra, que estarás dónde estás por tus méritos propios, tras superar una larga carrera y una oposición, y que eres tan médico cómo ellos. No lo olvides.” Nunca lo olvidé. Por supuesto tampoco cuando yo pasé a ser adjunto...

            Cuatro años en el Buque Insignia del SAS (cómo les gustaba llamar al Hospital Virgen del Rocío a los gestores y mandamases que allí habitaban) me curtieron como jamás hubiera imaginado, siempre teniendo presente aquel consejo. Sería largo y motivo de otra carta el enumerar todas y cada una de las vicisitudes que viví en aquellos cuatro años, y que seguro que sorprenderían a más de uno. Pero por estar relacionado con la reflexión de hoy, me gustaría recordar a aquella mayoría de Residentes que se quedaba los salientes de guardia (en lugar de irse a descansar tras 24 horas en el hospital) arrastrándose por las paredes del hospital con peor cara que los pacientes que vieron el día anterior, por el simple hecho de no quedar mal ante los adjuntos con los que rotaban. Porque en el fondo, lo que imperaba en mi Servicio era una disciplina cuasi militar en la que el Jefe de Servicio estaba arriba y los residentes de primer año en el subsuelo. Nuestro “comandante”, el Dr. Medrano era un personaje grotesco, que mascaba constantemente con la boca abierta chicle como si de una burra se tratase, y que no dudaba en gritar o intimidar a sus residentes, de los cuales por cierto no conocía ni el nombre tras más de un año. Un pésimo radiólogo transformado en político-gestor, que creía que aquello era su cortijo y nosotros sus mozos de cuadra. Explotación, intimidación, coacción y amenazas, eran los instrumentos que no dudó en usar contra “sus” residentes. A la primera de cambio y como suele ocurrir en estos casos, la gran mayoría claudicó sin ni siquiera luchar lo más mínimo. Claro. La mayoría de mis compañeros probablemente no habían recibido el consejo que yo recibí cuando aún era estudiante. Imagino que no sabían que hasta ellos, putos residentes, tenían dignidad. No es necesario que relate cómo fueron los dos últimos años en un ambiente como aquel. Sobre todo el último, cuando mi gran amigo Ernesto terminó la residencia y marchó a Escocia a trabajar.

            Siempre se ha dicho que las situaciones tan adversas o te destruyen o te hacen más fuerte. Desde entonces siempre he tenido problemas con el poder establecido, pero no por puro acto de rebeldía sino porque el poder que he conocido es corrupto y sobre todo tremendamente injusto.

            Hoy, es un día triste. Una década después, todo sigue igual que entonces, sólo que los residentes de entonces tienen canas, calvas e hijos.  Pero esta vez el protagonista de la historia no soy yo sino mi mujer.

            Recientemente el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, dictó una sentencia que creaba jurisprudencia, y en la que se reconocía el derecho a los médicos a descansar al menos 36 horas seguidas en un periodo de 14 días. Mi mujer entregó un documento editado por el Colegio de Médicos en el que anunciaba acogerse a ese derecho. Las consecuencias de hacer uso de un Derecho, la han llevado a sufrir la coacción de la mayor parte de los médicos de su centro, que han optado libremente por no acogerse al mismo (como hacían aquellos residentes con ojeras los salientes) y sobre todo las amenazas del Distrito Sanitario de Jaén, en concreto de su Director Gerente (un tal Eduardo Sánchez). Este individuo sin duda de la misma escuela que aquel abominable mascador de chicle, no tuvo ni siquiera a bien atenderme hoy 5 minutos sabiendo que me desplacé 120 km expresamente para hablar con él. Una vez más la Administración corrupta se comporta como un grupo Mafioso.
           
            ¿Por qué los politicuchos de turno nos hablan de Igualdad y del Día de la Mujer si a mi mujer no la renovaron al enterarse de que estaba embarazada? ¿Por qué escogen los contratos a dedo saltándose la Bolsa Única? ¿Por qué aceptamos que nos contraten de lunes a viernes para no pagarnos el fin de semana? ¿Por qué aceptamos los contratos de 60% y 70% en los que te pagan un 40% menos por hacer el mismo trabajo? ¿Por qué he tardado 2 meses insistiendo casi a diario, para que aceptasen que tenían que darme los días de permiso que me correspondían para el cuidado de mi hijo, si la ley era muy clara? Conozco de cerca el caso de un servicio del Hospital Macarena, en el que a las mujeres se les amenazaba abiertamente con no renovarlas si se quedaban embarazadas. "La primera que se preñe, será la primera en salir".

            Un día mi amigo Rafa nos dijo con tono serio algo que no se me va de la cabeza. “Con Silverio tienes que llevarte bien si quieres que te llame para ofrecerte un contrato” Yo no daba crédito. ¿Sabéis quién es este individuo? Es un administrativo del Distrito Sanitario de Jaén. Claro, lógico. Parezco tonto o es que no me quiero enterar de las cosas. Hemos estudiado 6 años de carrera más una oposición más una residencia de cuatro años, para que mi futuro dependa de cómo me lleve con el administrativo que “da“ los contratos. De hecho este cretino bromea de vez en cuando con lindezas como “A ver si no te voy a llamar”. Teniendo en cuenta para el que no lo sepa , que las contrataciones se hacen en teoría, utilizando estrictamente la bolsa de trabajo…¿Cómo podemos aceptar algo así?  

            La administración del SAS, al igual que probablemente la de otras comunidades, está podrida amigos. Primero nos precarizan para después explotarnos bajo la amenaza de la no renovación. Si te coges la lactancia no te renuevan. Si te quedas embarazada, tampoco. Si me conviene me salto la bolsa y contrato a dedo. Si te quieres acoger a tu derecho de descanso tras la guardia, te cambio el contrato sobre la marcha a uno con peores condiciones y además no te renuevo. Para colmo, la desvergüenza e impunidad, les lleva a decirte que si no te gusta, que los denuncies, conscientes de que casi nadie lo hará y de que en el caso de que lo hagas, el proceso durará años. 

            Todo esto lo ha sufrido mi mujer en menos de un año de trabajo en diferentes distritos y centros públicos de la provincia. Es sólo un ejemplo de lo que está ocurriendo a gran escala. Lo que ocurre es que nadie se atreve a levantar la voz.

            Ahora me dirijo especialmente a mis compañeros. Escogimos una profesión maravillosa, que nos permite cada día realizarnos como personas ayudando a los demás. Debo decir que entré en la carrera por casualidad y no por vocación, pero que sin duda volvería a hacerla de nuevo pues ha sido una de las experiencias más apasionantes que he tenido ocasión de vivir. Conseguimos acceder a Medicina. Estudiamos una larga carrera de 6 años sufriendo como sabéis bien, la arbitrariedad de déspotas catedráticos. Por aquel entonces, ellos eran el motivo de nuestro miedo. Después llegó el miedo al examen MIR. Ya nadie quería ser médico. Quería ser Especialista en Cirugía Cardiovascular, y si no, no quería ser nada y estaría dispuesto a repetir el MIR pues era un fracaso. Llegué a conocer a una chica cuya vocación parecía de repente ser Radióloga sub-especializada en Radiología Vascular e Intervencionista.  Entonces el temor eran los demás que se examinaban. Tras eso, durante la Residencia el miedo lo encarnaron los adjuntos y el jefe de Servicio por el temor a que no los contrataran al terminar la formación. Después, el miedo al Director del Centro de Salud, o del Hospital, o el miedo al Distrito. O peor aún, el miedo a Silverio, el administrativo al que sin duda le debemos nuestro puesto de trabajo.

            ¿Cuándo dejaremos de tener miedo compañeros? Algunos ya hace tiempo que dejamos de tenerlo. Y cuando lo pierdes, sólo tienes un problema. Ya jamás sabrás hasta dónde eres capaz de llegar por lo que piensas que es justo.